Fotos que destacan: cómo ser disruptivo sin perder la referencia
// «Quiero fotos distintas» es una petición muy común entre músicos y bandas. Pero ¿diferente a qué? Antes de destacar hay que conocer la referencia del género.
Si trabajas con músicos, tarde o temprano te va a llegar esta petición: «Quiero fotos más vistosas, quiero hacer fotos distintas, fotos diferentes». En Chile es muy común y me la encuentro muy a menudo. Mi respuesta es siempre la misma, y es otra pregunta: bueno, ¿diferente a qué? ¿Diferente desde dónde?
Detrás del «quiero algo distinto»
Yo creo que el tema que está en el fondo, detrás de esta petición, es el deseo de hacer algo disruptivo dentro del propio sector. El artista no quiere verse como todos los demás de su género; quiere romper el molde. Y eso está muy bien, pero hay un detalle que no podemos saltarnos: no se puede romper un molde que no se conoce.
Para poder separarnos de la referencia, primero tenemos que entender más o menos cuál es ese lenguaje visual. Solo así las «fotos diferentes» van a ser diferentes de verdad, y no distintas por casualidad.
Spotify como mapa de referencias
El mejor ejemplo que puedo darles es este: darse una vuelta por Spotify, por Tidal, por las redes sociales de audio, y mirar qué es lo que hay. Cuál es la referencia visual con la que convive el artista.
El ejercicio es simple. Buscamos un artista del género que nos interesa y vamos al botón «A los fanáticos también les gusta». Ahí se abre un panorama completo de artistas similares y, si observamos con atención, vamos a encontrar varios rasgos comunes. Como decía en el capítulo anterior, no se trata de una regla estricta, pero la tendencia es clarísima. Fíjense, por ejemplo, en:
- La indumentaria: es lo primero en lo que hay que fijarse; hay un vestuario que se repite.
- El pelo: dreadlocks en general, teñidos; todo un look en sí mismo.
- Los tatuajes: muchos, muchos tatuajes.
- Las cosas materiales: muchas también, y creo que eso es importante.
- Los colores: una gama súper intensa, muy poco opaca.
La súper apariencia: todo amplificado
Si tuviera que catalogar lo que vemos en esas imágenes, diría que toda esta gente tiene una súper apariencia. Con eso me refiero a que están más allá del humano común y corriente: no se quedan en su estado natural. No tienen pelo, tienen un súper pelo. No tienen plata, tienen una súper plata. Sus problemas no son problemas cualquiera: son súper problemas.
En el lenguaje de este género en particular todo está amplificado, hay mucho de todo, todo pasa en este momento. Y cuando somos capaces de leer eso, entendemos algo fundamental: existe un lugar común, una referencia clara de lo que se espera ver.
Disruptivo sí, pero con conocimiento de causa
Entonces, si yo quisiera hacer fotos distintas para un artista de ese mundo, esas fotos deberían ser disruptivas respecto a lo que ya hay. No basta con hacer «algo raro»: la diferencia tiene sentido cuando dialoga con la referencia que ya identificamos.
A la hora de ofrecer mi producto fotográfico —o visual, que es lo que nos interesa— puedo partir justamente por ahí: de modo disruptivo, sabiendo ya lo que hay. Y así nos presentamos.
Este ejercicio sirve para los dos lados de la cámara:
- Si eres fotógrafo, investigar el género antes de proponer una sesión te permite llegar con una propuesta fundamentada, y no con ideas genéricas que servirían para cualquier banda.
- Si eres músico o banda, mirar a tus pares con ojo crítico te ayuda a pedir algo concreto: ya no «fotos diferentes» a secas, sino diferentes a esto que ya identificamos juntos.
¿Diferente a qué? ¿Diferente desde dónde? Esa es la pregunta que hay que responder antes de disparar una sola foto.