Fotografía para músicos: por qué no es cualquier fotografía
// Separar a la persona del personaje es el primer paso para lograr sesiones de fotos con músicos que realmente funcionen. Aquí te explico por qué.
Es muy frecuente que en una sesión de fotos, cuando te juntas con un cliente y le preguntas qué quiere, te responda: "mira, lo dejo todo en tus manos, tú eres el experto". Y ahí nos encontramos con un problema doble: a veces uno no es un muy buen director de modelos, y el músico tampoco es un muy buen modelo ni sabe posar. Este primer capítulo trata justamente del concepto que está detrás de todo eso.
La persona y el personaje: una separación necesaria
Para partir, tenemos que estar de acuerdo en algo: vamos a separar el mundo del artista de su vida habitual. Es decir, vamos a distinguir entre el personaje y la persona. Yo creo que esto nos va a alivianar un montón el trabajo, porque en las fotografías vamos a hablar en modo personaje, en el modo de las fantasías, no en el modo de la realidad.
Nombrar esto y decirlo en palabras nos va a ayudar muchísimo a la hora de empezar a construir nuestras sesiones fotográficas.
El ejemplo de KISS: vivir a través del personaje
Un súper buen ejemplo es KISS, una banda que exploró a fondo esa dimensión del personaje: la indumentaria, el maquillaje, el vestuario. Si buscas imágenes de la banda, la mayoría de los resultados los muestran a través de sus personajes. Y también existen esas otras fotos, mucho menos frecuentes, donde aparecen simplemente como personas, fuera del personaje.
¿Qué es lo interesante de esto? Que si reflexionamos un poco y nos imaginamos en nuestra faceta artística, vamos a descubrir que nuestro pensamiento se parece más al personaje que a la persona.
Lo que nos enseña un niño jugando
Hay una escena que encuentro súper reveladora respecto a esto, aunque se aleje un poco del mundo musical: un niño jugando a pelear a balazos con un enemigo imaginario. Se esconde, carga su arma, saca una metralleta porque el enemigo era muy poderoso. Está completamente metido en el papel. Y en ese niño vemos cosas muy interesantes:
- No tiene miedo. En lo que hace no hay ni una cuota de temor.
- No tiene vergüenza. No está preocupado de estar haciendo el ridículo.
- Sabe que no es la realidad. Está metido en su mundo, pero tiene claro que es un juego, y ahí se desplaza con libertad.
Yo creo que nosotros hemos perdido eso. Y si tú, como músico, sientes que lo has perdido, creo que no es tu culpa: en general la sociedad es bien dura con esto, con ese juicio a priori que hace a partir de cómo te vistes o de lo que estás haciendo. En Latinoamérica, especialmente, cargamos con eso. No pasa por nuestra responsabilidad, y los fotógrafos tampoco tenemos mucho control sobre ese contexto.
Ponerlo en palabras antes de disparar
Resumiendo: poner en palabras algo tan simple como "mira, voy a trabajar en esta sesión como mi personaje y no como la persona" creo que ayuda muchísimo.
La fotografía de espectáculo y de bandas no es cualquier fotografía, precisamente porque me muestra una parte de la realidad que no existe: me está proponiendo un mundo.
Por eso mi mejor cliente es aquel que llega a la sesión con toda su indumentaria puesta al servicio de su imagen de artista.
Este es el primer capítulo de una guía completa con este tipo de contenidos, así que atento al segundo, que ya se viene. Te mando un abrazo.