Cómo proponer una sesión fotográfica a una banda numerosa
// Fotos para toda la banda y también para cada integrante: así se propone una sesión justa, que fortalece la cohesión del grupo y multiplica el uso de las imágenes.
Hay fotógrafos, fotos para todos y todos contentos. Con esa idea en mente quiero abordar un tema que aparece tarde o temprano en la vida de cualquier fotógrafo de músicos: ¿cómo proponer una sesión fotográfica cuando la banda es numerosa? Porque una cosa es fotografiar a un solista o a un trío, y otra muy distinta es enfrentarse a un grupo grande, donde hay más personas, más expectativas y, muchas veces, un solo bolsillo pagando la cuenta.
Un trato más justo: fotos para la banda y para cada integrante
Generalmente, la gente que lidera las bandas carga, entre otras cosas, con el financiamiento de todo. Entonces, para que el trato parezca —y sea— mucho más justo, lo que yo hago es ofrecer una sesión fotográfica para toda la banda junta, pero también me preocupo de hacer un set de fotografías para cada integrante.
Esta forma de proponer la sesión tiene beneficios concretos:
- Cada integrante puede usar sus fotos en sus propias redes sociales o en su portafolio personal.
- La banda cuenta, además, con fotos que funcionan como imagen del grupo completo.
- El trato se percibe mucho más justo: nadie queda fuera del resultado final.
Esto tiene mucho sentido también al hacer fotografías de conciertos, por ejemplo.
Y aquí va un consejo directo para el otro lado del lente: amigo músico, amiga música, cuando hagan un trato con su fotógrafo, pregúntenle cómo pueden llegar a un acuerdo para que exista un set de fotografías para el baterista, para el trombonista, para el bajista y para el cantante. No solo para el cantante.
El ecosistema es mucho más grande que el vocalista
En los medios tradicionales, cuando aparece la noticia del paso de una banda por algún lugar, generalmente sale una sola foto: una imagen general o una del cantante. Pero, en realidad, el ecosistema de una banda es mucho mayor.
Me ha tocado trabajar con equipos muy grandes de músicos y de técnicos, con un staff muy importante, donde también les saco fotos a ellos y esas imágenes quedan en el banco de fotografías del proyecto. Eso también aporta.
Cuando hay equipos de 12, 15 o 20 personas, es muy interesante que todos estén considerados, de modo que la cohesión de la banda siempre vaya para mejor y el proyecto avance.
Bandas que cambian: transparencia y formatos de oferta
Hay otra parte de este tema que encuentro un poco polémica, pero que vale la pena transparentar: las bandas cambian de integrantes. Y creo que es muy sano asumirlo también desde la fotografía.
Si tienes una banda de cinco integrantes, haz una foto con los cinco. Pero luego haz otra con cuatro, con tres, con dos y con uno. ¿Por qué? Porque hoy es muy importante que en los books de los músicos existan varios formatos de oferta. Una misma banda de cinco integrantes puede presentarse así:
- La versión de banda completa, con todos sus integrantes.
- Una versión café concert, más reducida.
- Un formato de dúo íntimo.
- Una propuesta tipo piano bar, donde tocan un pianista y una sola persona.
De esa manera, la fotografía ayuda a estructurar las distintas ofertas que puede tener una banda. Cada formato queda respaldado con sus propias imágenes, que pueden ir perfectamente en el book del grupo, y funciona muy bien.
Para cerrar
Proponer una sesión a una banda numerosa no es solo cuestión de logística: es una oportunidad para que el trato sea justo, para que cada integrante se sienta considerado y para que el material fotográfico trabaje a favor de todas las versiones del proyecto. Fotos para todos, todos contentos.
Espero que este capítulo te haya sido útil y que hayas aprendido algo. En el próximo vamos a hablar de la composición, un tema que les interesa mucho a los músicos.