Performance y espacios no habituales en la fotografía de bandas
// Del césped del parque al agua y el fuego: por qué habitar espacios no habituales potencia tu propuesta musical y construye la historia de tu carrera.
La imagen es el primer contacto que tiene el público frío con nosotros: esa persona que no nos conoce y que se topa con nuestra foto en medio de un scroll infinito. En ese instante se decide mucho más de lo que creemos. Por eso, en este capítulo quiero hablarte de la performance y del espacio no habitual: dos herramientas que pueden transformar una foto correcta en una foto que de verdad prepara a la audiencia para escuchar tu propuesta.
De vuelta al plano de la fantasía
Este capítulo es hermano del primer capítulo del curso, donde decíamos que la fotografía de artistas y de bandas se da en el plano de la fantasía y no en el de la realidad. En ese plano se nos permite traer elementos artificiales que aumenten la potencia de nuestro mensaje, y ahí es donde tenemos que estar trabajando.
Aquí nos olvidamos de las vergüenzas, nos olvidamos de nuestra vida y nos ponemos al servicio de esa gran idea que tenemos, para que ayude a mucha gente a canalizar lo que le estamos proponiendo. Si vamos a hablar de rabia, ofrezcamos mucha rabia. Si vamos a hablar de pena, ofrezcamos mucha pena. Esa entrega es la que hace que la audiencia se junte alrededor de lo que le estamos mostrando y le guste.
Un recorrido por las imágenes de la guía
En la página 36 de la guía nos encontramos con un montón de imágenes que nos sirven para comparar. Quiero hacer una comparación quizás un poco odiosa, pero ojalá se entienda la idea:
- El grupo que parece recién salido de la universidad. Unas muchachas que, por su vestuario, parecen venir saliendo de clases y haberse ido a un museo a hacer fotos a modo de portafolio. Está correcto: se nota que hay personas más importantes que otras, hay actitudes, hay disposición. Pero podría ser perfectamente el equipo universitario de ajedrez. Quizás son cuatro cantantes líricas que lo hacen muy bien, pero la imagen no va en esa dirección: tienen una carrera musical y, sin embargo, le falta componente musical. Nada me dice que son músicas.
- La banda en el césped del parque, con sus instrumentos. Aquí hay un esfuerzo evidente: llevaron sus instrumentos, se dispusieron de una manera pensada y se sacaron la foto. Musicalmente, esta banda me prepara mejor para una sorpresa, me predispone a escuchar su propuesta.
- El grupo que se metió al agua. Estas personas derechamente habitan un espacio no habitual, y eso quiebra la vista en medio del scroll infinito. Me llama la atención, veo el título de la canción que me están mostrando y puede que entre con mayor facilidad a escucharla.
- Una de las piezas gráficas promocionales de la guía. Otro ejemplo bastante elocuente de espacio no habitual, que apunta en la misma dirección.
- La imagen con fuego. Finalizamos con esta gente que también habita un espacio no habitual, con el fuego como protagonista.
El motivo de este capítulo es justamente ese: invitarte a hacer uso de estos espacios no habituales para acompañar tus lanzamientos musicales.
La lección de David Bowie: cerrar hitos
Quiero ponerte un ejemplo grande. A David Bowie se le denominó "el camaleón" por sus propuestas de vestuario e imagen, por su capacidad de ir cambiando entre una propuesta y otra. Pero con lo que me quiero quedar no es solo con su facilidad para ponerse ropas distintas, sino con la cantidad de hitos que hacen su carrera: entre el 82 y el 84 era un Bowie, entre el 84 y el 85 era otro, y así sucesivamente. Él tenía muy claro que por cada lanzamiento, por cada gira, por cada álbum, portaba un mensaje y toda una estilística que acompañaba a su propuesta.
Ahora te pregunto a ti como músico: ¿cuál era tu imagen entre el 2016 y el 2018? ¿Y entre el 2020 y el 2021? Cerrar hitos es muy interesante, y acompañado de la fotografía es mucho más interesante todavía. Si usaste un vestuario, puedes decir con claridad: cuando lancé ese disco, esa era mi estética. En cambio, si vuelvo a las fotos de las muchachas del museo, me cuesta cristalizar cuál era la intención que había detrás al momento de hacerlas.
La doble funcionalidad del espacio no habitual
Habitar el espacio no habitual tiene, entonces, una doble funcionalidad:
- Hacer una propuesta visualmente interesante, capaz de frenar el scroll y de preparar al público frío para escuchar tu música.
- Ir haciendo tu propia historia, marcando hitos que después podrás mirar hacia atrás y reconocer como etapas de tu carrera.
Lo dejamos hasta acá. La invitación queda hecha: que tu próximo lanzamiento venga acompañado de una imagen que habite el espacio no habitual y que, con el tiempo, pase a formar parte de la historia de tu carrera.